Hormigón impreso: precios

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Si estás leyendo este artículo, es porque en este momento te encuentras en la fase de elegir qué tipo de pavimento vas a utilizar en tu construcción. Ya sea porque se trate de un jardín, una acera, una rampa o cualquier entorno externo, lo que buscas es algo atractivo, que demuestre estilo y buen gusto al mismo tiempo que ofrezca resistencia y durabilidad. Has hecho todas las comparaciones necesarias entre distintos materiales y has llegado a tomar tu elección definitiva: Quieres usar el hormigón impreso.

Por supuesto, la elección de ese material no es ninguna sorpresa: sus muchas cualidades y beneficios lo hacen una excelente (y sabia) opción para un decorado a largo plazo en tu construcción. Y ahora ¿Qué es lo que sigue?

Quizás una de las partes más “difíciles” de realizar: encontrar un buen precio. Ya sabes a lo que me refiero. El ir de tienda en tienda comparando precios y presupuestos para encontrar cuál de ellos es el que más se adapta a tu bolsillo y al mismo tiempo te dé la calidad de un material que dure por mucho tiempo. Pero es justo en este punto donde la “oscura verdad” del hormigón impreso comienza, y donde personas que desconocen la información que estoy a punto de revelarte caen fácilmente siendo víctimas de un muy común, pero astuto engaño.

Y la verdad es que por su precio, el hormigón impreso puede parecer en un principio excesivo para algunos compradores, lo que conlleva a buscar opciones más baratas y económicas para decorar el pavimento de la obra. Es aquí donde empieza el engaño por parte de algunas compañías o empresas metidas en el negocio del hormigón impreso: ofrecen un material de aparente “igual” calidad y resistencia, por un precio más barato.

Sin importar lo que te digan, hay algo que todo interesado en el hormigón impreso debe recordar: La cruda verdad es que este material no es uno de los más baratos que existen. La razón de esto es que la misma naturaleza de sus componentes y su constitución hacen que este tipo de material requiera un determinado nivel de gastos para su preparación. Cualquier persona que te ofrezca un hormigón “muy barato” en realidad no te está ofreciendo un verdadero hormigón, sino una copia barata, realizada con materiales baratos (e inferiores). Por supuesto, muchos usuarios no son muy conscientes de este hecho y creen que la diferencia de precios en el hormigón se debe simplemente a que hay compañías más caprichosas o ambiciosas que otras y que sólo quieren ganar más dinero. Esto es completamente falso, y es justamente lo que las empresas que venden hormigón de calidad inferior quieren que tú creas. Todo esto nos lleva a tocar otro punto importante en este descubrimiento.

Otra verdad que las empresas no te revelarán

La triste realidad es que casi siempre el precio gana la batalla frente a la calidad. Triste, pero cierto. Sin embargo, en algún momento te has puesto a reflexionar ¿Qué ocurre con aquellas personas que compran el hormigón impreso barato y de baja calidad? Esto es algo que muchos proveedores realmente no quieren que sepas, así que presta mucha atención ya que podría salvarte de un muy mal momento en el futuro.

El hormigón impreso es por excelencia un material resistente. Muy resistente. Sin embargo ¿Qué ocurre en la mayoría de los casos a las personas que compraron el de baja calidad? Quizás ya lo has adivinado: El material muchas veces no llega a ver un año de vida sin presentar fuertes daños y desgastes. Esto hace creer a sus usuarios que el hormigón por sí mismo siempre ha sido de baja calidad (sin saber que esto es debido a su elección de comprar uno barato) y proceden a hacer lo que cualquier usuario haría: contratar un servicio de reparaciones.

Y he aquí el otro aspecto de una hábil estrategia: Si yo soy una empresa que te vende algo de baja calidad, sé que pronto se desgatará y entonces vas a buscarme para repararlo o cambiarlo (es decir, gastar más dinero conmigo). Algo hábil, ¿eh? Sí, es anti-ético, pero no por eso deja de ser cierto.

Ahora tienes una mejor idea de por qué el hormigón impreso real de buena calidad tiene un precio más elevado: Porque desde el principio te están cobrando por una resistencia que te garantiza años y años de dureza, confort y la tranquilidad de no tener que dedicarle mayor mantenimiento a partir del momento en que lo instalas.

Esto nos lleva a un punto muy importante a tener en cuenta para ti. Dos verdades a recordar siempre que busques hormigón impreso son las siguientes:

  • El pavimento de hormigón impreso no es el material más barato
  • El precio del hormigón ha de entenderse como una inversión a largo plazo
hormigon impreso

Como decíamos antes, el verdadero hormigón es resistencia y durabilidad garantizada. Tienes que ver las cosas desde una perspectiva a largo plazo. Veamos un ejemplo claro de esto: Si decides optar por utilizar un hormigón barato, éste sólo te durará un año antes de que tengas que repararlo, ya que se desgastará/arruinará fácilmente.

Una vez que estés en esta situación solo tendrás dos opciones disponibles:

  • Tendrás que reparar el trabajo barato que te han hecho (si es que se puede salvar); o
  • Tendrás que remover absolutamente todo lo que hicieron (lo cual cuesta alrededor del 50% el precio de una instalación) y colocar un buen material esta vez (es decir, lo que pagaste por el primer trabajo se habrá esfumado por completo).

Casi en todos los casos es la opción “b” la que ocurre siempre. Así que en pocas palabras: puedes o bien pagar únicamente el precio del hormigón impreso verdadero desde el principio, o bien pagar primero el precio de un hormigón barato + el precio por remover el hormigón + el precio del hormigón verdadero un año después (3 gastos en lugar de 1). Ahora… ¿Qué es lo que suena más lógico? ¿Qué es lo más inteligente que puedes hacer?

Claro, las compañías que te ofrecen el hormigón de pobre calidad rezan para tú no te enteres de esta realidad, ya que quieren aprovecharse de nuestra decisión de compra basada en una satisfacción inmediata en vez de un razonamiento lógico. Pero esa estrategia ya no les funcionará más. Al menos, ya no más contigo y conmigo.

¿Cómo saber si la empresa me está ofreciendo un precio justo (y real) por un hormigón impreso de buena calidad?

Ahora viene la gran pregunta: ¿Cómo saber qué empresa elegir?

La respuesta es que hay que buscar un equilibrio entre calidad y precio. No es recomendable ir y pagar el hormigón más caro que encuentres en el mercado (a menos que tengas los medios para hacerlo) así como tampoco es aconsejable que vayas y elijas el más barato que puedas encontrar. Debes elegir un precio de hormigón que te asegure que cumple con los estándares básicos y primordiales (recuerda que la constitución misma del hormigón en sí no es barata) y que pueda garantizarte resistencia por muchos años a partir del momento en que lo coloques.

Recuerda que la empresa que elijas debe contar con la integridad y profesionalidad suficientes como para ofrecerte un hormigón de buena calidad a un precio justo, o nada. El proveedor con el que decidas hacer negocios debe poder ofrecerte un buen hormigón impreso (con un precio justo y apropiado a la calidad) y al mismo tiempo cuidar su reputación (no teniendo en su catálogo hormigones de precios baratísimos y dudosa calidad).

Si la empresa te ofrece en su catálogo el hormigón impreso más barato que puedas encontrar en toda España, esa empresa no es de fiar. Asegúrate de elegir una empresa con un buen repertorio no sólo de variedad de muestras, sino con múltiples clientes satisfechos y obras ya realizadas que hayan superado la prueba del tiempo.

Una solución alternativa a un sueño aparentemente perdido

¿Sabes?, mucha gente cree que como no puede pagar el precio del verdadero hormigón impreso de buena calidad para su construcción, entonces simplemente debe olvidarse del material para siempre.

Esta gente tiene un punto a su favor, ya que sabe muy bien que antes que usar un hormigón de inferior calidad (el de un precio muy barato) es mejor no usar ninguno. Lo que aparentemente es un ahorro en el momento se transforma en un gasto enorme a largo plazo. Eso ya lo hemos visto anteriormente. Sin embargo, hay una luz al final del túnel, ya que existe una opción que a veces muy pocas personas toman en consideración:

Si realmente piensas y sabes que no tienes el presupuesto en este momento para poder pagar la instalación del hormigón impreso en toda una zona completa, entonces considera instalarlo de forma más reducida y específica. El hormigón impreso no sólo se ve sofisticado y con clase cuando cubre toda un área por completo, sino también cuando se coloca en pequeñas zonas específicas.

La respuesta radica en saber elegir otro material distinto que combine con el hormigón impreso que vas a colocar; de esa forma harás que por contraste visual el hormigón impreso instalado resalte desde su ubicación, manteniendo su nivel de presencia y calidad. El tener hormigón impreso en tu construcción es símbolo de elegancia, no importa si es en mayor o menor cantidad.

Ahora ya sabes cuál es la verdad acerca del hormigón impreso (y que los vendedores poco éticos no quieren que sepas). Muchas empresas toman ventaja de esta situación, así que considera estar siempre alerta ante cualquier material de cuestionable calidad (lo sabrás de inmediato por su bajo precio). Hagas lo que hagas, sólo asegúrate siempre de que no importa cuál sea el modelo de hormigón que elijas, pero tiene que ser de buena calidad (y precio justo). Recuerda que tú y tu construcción no os merecéis nada menos que eso.